La integración de Ford en la máxima categoría, a través de la asociación técnica con Red Bull Powertrains, representa el retorno de la legendaria marca estadounidense tras una ausencia de 22 años.
Para conmemorar este hito, William Ford, director ejecutivo de Ford Racing y tataranieto del icónico Henry Ford, ha compartido una emotiva carta abierta que vincula el futuro tecnológico de la marca con sus raíces más profundas. En el documento, Ford destacó que la empresa no está simplemente buscando una plataforma publicitaria, sino reconectando con su propia génesis.
El directivo, recordó cómo la victoria de Henry Ford en 1901 con el coche “Sweepstakes” fue el catalizador financiero que permitió la fundación de la compañía. Al respecto, fue contundente en sus declaraciones: “Ford no solo se inspiró en las carreras; Ford nació de las carreras”. Esta filosofía impregna el desarrollo de la nueva unidad de potencia, descrita por él mismo como una maravilla de la ingeniería de alto voltaje, fruto de una colaboración estrecha entre los centros de ingeniería de Dearborn y Milton Keynes.
William Ford subrayó que este desafío técnico tiene un propósito que trasciende la gloria en el podio. “No estamos allí para ganar trofeos. Estamos allí para fabricar mejores vehículos Ford”, aseguró.
La carta concluye con un mensaje directo a la comunidad global de aficionados que han aguardado décadas por este momento, proyectando la mirada hacia el Gran Premio de Australia de 2026, donde el logotipo del óvalo azul volverá a lucir en la parrilla. “Me dirijo a los aficionados que llevan veinte años esperando: Hemos vuelto. El Blue Oval ha vuelto a donde debe estar. Ahora es el momento de competir”, sentenció el heredero de la marca, sellando así uno de los regresos más esperados en la historia del deporte motor.
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