Luego de dejar el martirio del trazado de Marina Bay, llegamos sin descanso al circuito de Sochi. Diseñado por Hermann Tilke, el circuito discurre entre las instalaciones utilizadas para los Juegos Olímpicos de Invierno, y nos recuerda irremediablemente al desaparecido circuito urbano de Valencia, que al igual que su homólogo ruso, no deparó carreras excesivamente emocionantes en el pasado. Esperemos que este año no sea así ya que la lucha por la victoria volverá a ser protagonizada por Ferrari y Mercedes con Red Bull como invitado de excepción.
El trazado ruso entró en el calendario en el 2014 justo tras el trágico accidente de Jules Bianchi en Suzuka. El firme del circuito es liso y se espera un tiempo más veraniego que otoñal. Los niveles de degradación están entre los más bajos de toda la temporada, y el estrés sobre los neumáticos es limitado. Además, las temperaturas no demasiado altas llevan a una degradación térmica contenida.
Las curvas 2 y 13 del circuito de Sochi son las frenadas más fuertes, con el riesgo de bloqueo de los neumáticos. El último sector es del tipo stop-go, parecido a Abu Dabi, y pone énfasis en las dotes de tracción y frenada. La pista no se utiliza a menudo durante el año, de modo que al principio del fin de semana estará muy ‘verde’. Sin duda, la curva más exigente es la 3: un curvón de izquierdas con varios vértices, parecido a la Curva 8 de Estambul. En cuanto a los monoplazas, el neumático delantero derecho es el que trabaja más aunque no sea especialmente relevante debido a la baja degradación.
El trazado de Sochi presenta un asfalto bastante liso, con neumáticos del medio de la gama P Zero Fórmula 1 elegidos este año: C2 como blanco duro, C3 como amarillo medio y C4 como rojo blando. Este es un paso más duro que la selección para Rusia el año pasado (y también un paso más que Singapur el fin de semana pasado). Esto nuevamente debería tener el efecto de abrir las posibilidades de estrategia al garantizar una brecha de rendimiento bastante amplia pero igualmente espaciada entre los compuestos. Sin embargo, dado que Rusia es un tipo de pista muy diferente a Singapur, aún habrá muchos elementos impredecibles por descubrir a partir del fin de semana.
